Cómo ahorrar combustible
Descubre cómo ahorrar combustible con consejos prácticos. Reduce el consumo y ahorra en cada trayecto.
Ahorrar combustible se ha convertido en una necesidad en el contexto actual debido a la subida del precio de la gasolina y del diésel de los últimos días.
Reducir el consumo no repercute solo en el ahorro de combustible. También influye en la longevidad del coche. Una conducción eficiente y tranquila reduce el consumo, pero también somete al coche a un esfuerzo menor, lo que a la larga influye en el mantenimiento necesario. Si cuidas el coche, tendrás que reparar menos cosas.
Por eso hoy queremos explicarte cómo reducir el consumo de tu coche de gasolina o diésel con diferentes trucos.
Como decíamos, la forma en la que conduces es la variable que más influye en el consumo. Puedes tener un coche muy eficiente, pero si lo llevas de una forma agresiva, no notarás ahorro.
Adquirir hábitos de conducción eficiente puede reducir el consumo de manera significativa. Las claves para llevar el coche de esta forma son:
- Mantener una velocidad constante, evitando acelerar a fondo. En cuesta abajo, no toques el pedal del acelerador y deja que el coche avance por la inercia, pero nunca pongas punto muerto.
- Utilizar marchas largas siempre que sea posible y mantener el motor a bajas revoluciones.
- Anticiparse al tráfico y a las condiciones de la vía para reducir frenadas innecesarias. Por ejemplo, si ves que un semáforo se está poniendo en rojo, levanta el pie del acelerador antes en vez de frenar de golpe.
- Apagar el motor en paradas largas de más de 2 o 3 minutos.
Si conduces por ciudad, donde tienes que estar parando en los cruces, semáforos y sufriendo retenciones, aplicar estos consejos para llevar el coche suavemente es importante.
En carretera, mantener una velocidad estable y utilizar el control de crucero cuando sea posible puede marcar una gran diferencia en el consumo final.
Conducir así no solo reduce el consumo, también mejora la seguridad ya que disminuye el riesgo de incidentes. Además, hace que el viaje sea más cómodo y agradable para toda la familia o las mascotas.
Más allá de la conducción, hay otros factores que suelen pasar desapercibidos y afectan al gasto de combustible.
El factor más importante es el mantenimiento. Un coche en buen estado funciona de manera más eficiente y necesita menos energía para desplazarse. Por eso, es fundamental realizar las revisiones periódicas y cuidar los siguientes puntos:
- Presión de los neumáticos: si es inferior a la recomendada, aumenta la resistencia al rodaje y el consumo.
- El estado de los filtros de aire y de combustible, si están sucios o taponados, aumenta el consumo de combustible.
- Peso del vehículo: llevar carga innecesaria incrementa el esfuerzo del coche y, por tanto, el gasto.
- Aerodinámica: elementos como cofres de techo, portabicicletas o conducir con las ventanillas abiertas generan mayor resistencia al aire.
-Un catalizador en mal estado puede hacer que el coche consuma más, especialmente si está obstruido o afecta a la mezcla aire-combustible.
- Climatizador: Su uso puede aumentar ligeramente el consumo. Utilizarlo de forma moderada, especialmente en trayectos cortos, ayuda a mantener el gasto bajo control.
Sumando pequeños detalles como estos podrás notar una diferencia importante en el consumo a lo largo del tiempo.
Elegir un coche eficiente es un factor decisivo y una inversión que puede repercutir en tu cartera durante años. Entre las alternativas más destacadas encontramos:
- Coches eléctricos: no utilizan combustible tradicional y ofrecen un consumo por kilómetro muy bajo.
- Híbridos (HEV): combinan un motor de combustión con uno eléctrico para optimizar el consumo, especialmente en ciudad.
- Híbridos enchufables (PHEV): permiten circular en modo 100% eléctrico durante determinados kilómetros, reduciendo el uso de combustible.
Estos modelos además cuentan con numerosas ayudas a la compra y te ayudarán a evitar las restricciones de las Zonas de Bajas Emisiones.
- Coches gasolina o diésel eficientes. En Kia dispones de modelos de combustión eficientes en diferentes segmentos como el Picanto, Stonic, Sportage, Niro o XCeed.
Como puedes ver, en Kia puedes encontrar una amplia gama de modelos adaptados a diferentes necesidades, desde vehículos urbanos hasta familiares o SUV. Todos ellos están diseñados para ser lo más eficientes posible.
En este contexto de precios al alza es normal que te plantees acudir a las gasolineras low cost para ahorrar y te surjan dudas, que te intentaremos resolver:
Sí. Cumplen con las mismas normativas de calidad que las gasolineras tradicionales, por lo que son una opción segura para repostar.
No. El consumo depende, como hemos dicho, del tipo de conducción y del estado del vehículo más que del origen del combustible, siempre que cumpla la normativa.
No necesariamente. La principal diferencia está en los aditivos y en los servicios ofrecidos, no en el combustible base. Las marcas importantes utilizan químicos que ayudan a mantener los conductos y mejorar la combustión o la inyección.
No. Si cumple con la normativa, el combustible low cost no daña el motor. Un buen mantenimiento del coche es mucho más importante para evitar problemas.
Los aditivos que usan las gasolineras de marca ayudan a mantener el motor más limpio y a que el coche tenga un rendimiento más estable. Esto no significa que el combustible de las low cost “rompa el motor”. Simplemente significa que el coche funcionará bien, pero en algunos casos puede acumular residuos con el paso de los años si siempre se usa combustible barato.
Para evitar problemas, es mucho más importante llevar un mantenimiento al día y hacer las revisiones indicadas por el fabricante que el tipo de combustible que uses. Si cambias los filtros, llevas el aceite en buen estado y haces los mantenimientos preventivos (limpieza de inyectores, revisión de bujías en los gasolina, revisión de correas, etc.) garantizarás un funcionamiento óptimo.
Sí. Los combustibles deben cumplir con las mismas regulaciones medioambientales, por lo que las emisiones son muy similares.
Principalmente porque reducen costes operativos (menos personal, menos servicios adicionales) y suelen invertir menos en aditivos o marketing.
Si buscas ahorrar en cada repostaje, las low cost son una buena opción. Si prefieres aditivos adicionales o servicios extra, puede interesarte una gasolinera tradicional.
Ahorrar combustible depende de tres factores: cómo conduces, cómo mantienes el vehículo y qué coche eliges. Todo ello puede generar un ahorro importante sin sacrificar confort, seguridad ni prestaciones.
Además, no tienes que renunciar a las gasolineras low cost, ya que cumplen con los estándares de calidad exigidos y también pueden ayudarte a ahorrar.
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